Del 22 al 26 de mayo se está celebrando en Roma el Congreso Internacional de Pastoral Juvenil (International Youth Ministry Congress) organizado por el Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida de la Santa Sede.

Los más de 300 asistentes, en representación de la Pastoral Juvenil de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, así como de movimientos juveniles de ámbito internacional, fueron recibidos por el Cardenal Kevin Farrel, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, quien les dio la bienvenida invitándoles a mirar lo que es pasado (JMJ Lisboa 2023), lo que estamos viviendo (el 5º aniversario de Christus Vivit y la preparación del Jubileo de los Jóvenes 2025) y lo que será en 2027 (JMJ Seúl 2027). Afirmó que a través de estas etapas, la pastoral juvenil está llamada a renovarse en un estilo sinodal abierto al Espíritu, como pide Christus Vivit: «Son precisamente los jóvenes, en efecto, los que pueden ser los protagonistas de la renovación para que la Iglesia se «desbloquee» y vuelva a ser joven» (cf. ChV, 34).

Jornadas Mundiales de la Juventud

Una de los objetivos de estos congresos internacionales es evaluar y valorar la última Jornada Mundial de la Juventud, en este caso Lisboa 2023, y presentar y preparar la siguiente, Seúl 2027.

En lo que refiere a la jornada portuguesa, participó el Cardenal Américo Aguiar, obispo de Setubal y presidente de la Fundación JMJ Lisboa 2023, quien dirigió sus saludos, agradeciendo todas las gracias recibidas durante la preparación y celebración de la JMJ Lisboa 2023: «Hicimos todo y dimos todo para propiciar un encuentro de jóvenes de todo el mundo. Un encuentro entre ellos, un encuentro con el Papa Francisco, pero sobre todo un encuentro con Cristo vivo. ¿Sucedió? No lo sabemos, no hay estadísticas que nos respondan sobre el mayor desafío de cada Jornada Mundial de la Juventud. Cada uno de los más de 1.600.000 peregrinos que acudieron a Lisboa durante esa primera semana de agosto de 2023 lo sabrá en el fondo de su corazón. Personalmente, sé que lo hicieron. Lo sé en el fondo de mi corazón, desde que le di mi vida. Y Él sabe de todos, sabe de cada uno en particular, como sólo un Padre puede saber». Además, intervinieron varios responsables de las comisiones de trabajo de la JMJ de Lisboa.

También estuvo presente la delegación surcoreana encargada de la preparación de la JMJ Seúl 2027, encabezada por el arzobispo de Seúl, Mons. Peter Chung Soon-taick. Éste ha sido un primer momento de contacto sobre como será la próxima JMJ.

Jubileo de los Jóvenes 2025

Otro tema importante a tratar en el congreso es el Jubileo de los Jóvenes que se celebrará en Roma del 28 de julio al 3 de agosto, para ello contaron con la intervención de Mons. Rino Fisichella, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización, que presentó algunos detalles sobre el Jubileo de los Jóvenes 2025.

Christus Vivit

Tras las presentaciones y valoraciones de dichas convocatorias, el congreso se centró en distintos temas relacionados con Christus Vivit, tras 5 años de su publicación. Algunos temas a destacar son: la importancia de la escucha de los jóvenes y en la aplicación desde una perspectiva sinodal de lo que ofreció todo el sínodo de los jóvenes y la carta apostólica del Papa Francisco.

El momento más esperado para todos los asistentes es el encuentro con el Papa Francisco en una audiencia privada la mañana del sábado. Este será un momento que quedarán en el corazón de todos los presentes y reactivará el deseo de evangelización entre todos los jóvenes.

Representación española

Desde nuestro país han asistido un total de cinco personas a este congreso: el director de la Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española, Raúl Tinajero. Acompañado por Raquel Lucea, Delegada de Pastoral Juvenil Vocacional de la Archidiócesis de Zaragoza y miembro del Consejo Nacional de Juventud. También han asistido otros jóvenes españoles en representación de movimientos internacionales: Daniel Díaz-Ricón en representación del FIAC (Foro Internacional de Acción Católica). Ana Salvo del Movimiento Internacional Claretiano. Y Teresa Gómez en representación de Opus Dei Internacional.