Clara Marugán Martín, representante enviada por la Subcomisión de Juventud de la CEE, asume este nuevo servicio tras la plenaria anual del organismo para ser «puente de paz y encuentro» en la región.
La representación de la juventud católica española consolida su presencia e impacto en la Iglesia internacional. Clara Marugán Martín, enviada por la Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha sido elegida miembro de la junta directiva del Consejo de Jóvenes del Mediterráneo durante su última reunión plenaria anual, celebrada el pasado mes de julio.
Marugán forma parte de la delegación española en este órgano junto a Beatriz González Villarrubia y Pilar Shannon Pérez Brown. En esta nueva etapa de servicio y responsabilidad eclesial, compartirá la dirección del Consejo con otros tres jóvenes representantes internacionales: Gabriel (Malta), Marina (Irak) y Quiterie (Francia).
Un espacio para la fraternidad y el proyecto común
El Consejo de Jóvenes del Mediterráneo se configura como un espacio privilegiado de comunión que reúne a jóvenes de diversos países y tradiciones dentro de la Iglesia católica. Su misión principal es propiciar el conocimiento mutuo, el intercambio de experiencias e ideas y el desarrollo de un proyecto común de fe, diálogo y fraternidad en torno a la cuenca mediterránea.
Tras su elección, Clara Marugán ha expresado la profunda emoción que supone asumir esta responsabilidad: “Es muy emocionante formar parte de este consejo y, desde ahora, hacerlo con una nueva responsabilidad y servicio a la Iglesia. Intentaré representar la realidad de la juventud y ser puente de paz y de encuentro entre la Iglesia, los jóvenes y nuestras comunidades del Mediterráneo”.
Agradecimiento y compromiso sinodal
La nueva directiva ha querido hacer manifiesto su agradecimiento por el respaldo constante recibido desde la Subcomisión de Juventud de la CEE y por el apoyo del director de la misma, Fran Ramírez, así como por la confianza depositada por los jóvenes españoles. Asimismo, ha destacado la labor y el compromiso de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y de la Rete Mare Nostrum con el sostenimiento y proyección de este Consejo.




