La Asamblea de Jóvenes impulsó en Valladolid la presencia en la vida pública desde la fe, fomentando el diálogo, la sinodalidad y la integración de jóvenes en el Consejo de la Juventud de la CEE.

La Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebró los días 21 y 22 de febrero en Valladolid la Asamblea de Jóvenes “Los 40”, un encuentro que reunió a 44 jóvenes representantes de las diversas realidades de Pastoral con Jóvenes de toda España.

La cita, que se celebra anualmente, abordó en esta edición el tema de la presencia pública de los jóvenes. El director de Juventud e Infancia, Fran Ramírez, subrayó la importancia de integrar el camino de la fe como una forma concreta de presencia en la vida pública. Por su parte, el presidente de la Subcomisión, D. Arturo Ros, obispo de Santander, animó a los participantes a implicarse activamente en las estructuras temporales de la sociedad, viviendo su compromiso social desde la fe.

El ambiente del encuentro estuvo marcado por la fraternidad, el interés y la profundidad de los debates. La escucha, el diálogo y la sinodalidad fueron ejes centrales de la asamblea, en la que los jóvenes trabajaron con el método “Reconocer, Interpretar y Elegir” para reflexionar sobre la necesidad de salir al mundo no solo para misionarlo, sino también para transformarlo desde dentro.

En esta edición, el encuentro adoptó oficialmente la denominación de Asamblea de Jóvenes, subrayando así el protagonismo y la participación real de los jóvenes en la vida pastoral de la Iglesia. Como muestra de este compromiso, se ofreció a los asistentes la posibilidad de integrarse activamente en el Consejo de la Juventud de la CEE, órgano clave para la Subcomisión. Diez jóvenes se presentaron voluntarios para esta responsabilidad, de entre los cuales se elegirán dos representantes definitivos, con el objetivo de que la voz de los jóvenes sea verdaderamente representativa y significativa en los espacios de decisión.

Desde la organización se reafirmó el compromiso de seguir construyendo espacios de formación y participación que hagan efectiva una auténtica cultura de liderazgo juvenil dentro de la Iglesia.